Policlínica Gipuzkoa incorpora un TAC con inteligencia artificial que reduce un 40% la radiación

«Habitualmente tardamos entre 5 y 10 minutos; ahora reducimos esos tiempos y logramos resolver patologías urgentes de manera más rápida», explica el Dr. Santiago Andrés, jefe del Servicio de Radiodiagnóstico de Policlínica Gipuzkoa

Policlínica Gipuzkoa refuerza su apuesta por la innovación tecnológica con la incorporación de un nuevo TAC de última generación que supone un salto cualitativo en el ámbito del radiodiagnóstico. El equipo integra inteligencia artificial avanzada, permitiendo estudios más rápidos, mayor calidad de imagen y una reducción de hasta el 40% en la dosis de radiación.

El doctor Santiago Andrés, jefe del Servicio de Radiodiagnóstico de Policlínica Gipuzkoa, subraya la trayectoria innovadora del hospital: «La realidad es que la radiología, la tecnología y Policlínica Gipuzkoa siempre fueron pioneros en cuestiones de avances tecnológicos«. En este sentido, explica que la integración del nuevo equipo «supone un salto cualitativo exponencial» dentro del parque tecnológico ya existente.

Diagnósticos más precisos con menos radiación
Uno de los avances más significativos del nuevo TAC es el cambio de paradigma tecnológico. Históricamente, la mejora de la calidad de imagen se lograba aumentando la radiación o el número de detectores. Sin embargo, la nueva generación de equipos apuesta por optimizar los receptores y apoyarse en algoritmos de inteligencia artificial.

«De la mano de la tecnología vienen los diagnósticos de precisión y eso es lo que buscamos día a día, mejorar nuestra calidad diagnóstica«, destaca el Dr. Andrés. Según explica, «la nueva tecnología y el aporte de la inteligencia artificial ponen más el foco en los receptores para que la radiación que se emite sea cada vez menor y, con la ayuda de la inteligencia artificial y los postprocesos, generar estudios muchísimo más rápidos, con muchísima menos exposición«.

Esta evolución tecnológica se traduce directamente en una mejora asistencial: «Un estudio más rápido y con menos exposición a la radiación se traduce en mejora en la calidad asistencial«, afirma. La reducción de tiempos no solo agiliza el diagnóstico, sino que también disminuye el estrés del paciente y permite obtener resultados con mayor precisión en menos tiempo.

Ventajas clave en urgencias y pacientes oncológicos
El impacto es especialmente relevante en el ámbito de las urgencias. El jefe de Radiodiagnóstico explica que «en la urgencia la ventaja es muchísima», ya que el nuevo sistema permite realizar exploraciones críticas en tiempos más reducidos y con mayor calidad de imagen. «Habitualmente tardamos entre 5 y 10 minutos en hacer un escáner; ahora reducimos esos tiempos y obtenemos mejor calidad de imagen con menor exposición«, señala. En pacientes críticos, esta mejora es determinante: «El tiempo de sacar al paciente de su área de control y meterlo en una máquina es mucho menor y logramos resolver patologías urgentes de manera más rápida».

Asimismo, la reducción del 40% en la dosis de radiación supone un beneficio directo para pacientes crónicos y oncológicos que requieren controles periódicos. «La radiación es acumulativa. Al reducirla en un 40% a largo plazo, estamos beneficiando directamente al paciente y eso me parece que es muy importante», enfatiza el especialista.

Clave para la cirugía robótica y mínimamente invasiva
La mejora en la calidad de imagen también resulta fundamental para el desarrollo de técnicas quirúrgicas avanzadas como la cirugía robótica y la cirugía mínimamente invasiva, ámbitos en los que el centro es referente.

«Siempre lo ideal es tener buena calidad de imágenes para tener buena calidad diagnóstica», afirma el Dr. Andrés. Según detalla, estas intervenciones requieren una planificación extremadamente precisa: «Las fusiones para asistencia quirúrgica requieren de muchísima calidad de imagen, porque a mayor calidad de imagen es mayor la precisión y el detalle anatómico que tenemos».

Gracias a ello, es posible planificar procedimientos personalizados, conocer con exactitud la extensión de la intervención y evitar estructuras críticas, algo especialmente relevante en neurocirugía: «Cuando uno hace una cirugía en el cráneo es imprescindible evitar tocar zonas funcionales complejas; con buena planificación y calidad de imagen podemos favorecernos muchísimo».

Un futuro más personalizado gracias a la inteligencia artificial
De cara al futuro, el Dr. Andrés vislumbra una radiología cada vez más personalizada e integrada con la inteligencia artificial. El objetivo es avanzar hacia estudios completamente adaptados a cada caso: «El futuro es que venga un paciente y que el estudio se enfoque directamente a ese paciente, teniendo sus datos e información, algo más personalizado«. Esta integración permitirá optimizar los procesos, evitar pruebas innecesarias y conectar directamente el diagnóstico por imagen con la planificación quirúrgica.

«Integrar el estudio a la demanda del paciente y después integrar las imágenes a la demanda quirúrgica me parece que es lo que a futuro nos va a fortalecer mucho», concluye el Dr. Santiago Andrés, jefe del Servicio de Radiodiagnóstico de Policlínica Gipuzkoa.

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