La consultora Social Brains publica su estudio sobre la cacería digital de los #ParadisePapers

Más de 130.000 menciones en español, y un impacto equivalente a más de 4.000 millones de impresiones es el resultado de la tormenta desatada con la publicación de las informaciones relativas a los Papeles del Paraíso, o Paradise Papers, a partir del pasado 6 de noviembre. Así consta en el último estudio de inteligencia en redes sociales elaborado de forma conjunta por la startup española Oraquo y la consultora SocialBrains, en cuyo perfil público en Slideshare está ya disponible este análisis.

Este estudio también evidencia una tendencia que se viene repitiendo de forma invariable en escándalos de este tipo: pasado el ruido inicial, las informaciones caen casi por completo en el olvido. A tal punto de que se puede afirmar que entre los días 6 y 8 de noviembre se producen casi todas las menciones públicas de usuarios de redes sociales a propósito de los #ParadisePapers.

“Hablamos de unos entornos de una altísima volatilidad”, asegura el director ejecutivo de SocialBrains, Alfonso Piñeiro, “lo cual no quiere decir que las figuras públicas a las que afecta esta información queden impunes, desde el punto de vista de la opinión pública; estas cosas pasan factura, antes o después. Una cosa es que los temas dejen de ser tendencia con extrema rapidez, y otra bien distinta es que esos personajes (por no decir otra cosa), quedan marcados. Cuando se trata de una “cacería digital”, sea legítimo o no el motivo que la sustenta, nadie sale indemne”.

De entre los 50 vocablos más usados por los casi 60.000 usuarios involucrados de habla hispana, encontramos términos esperables como “paraísos”, “empresas” u “offshore”, junto a otros que muestran otros focos de la información más segmentados, entre los que cabe mencionar “santos”, “isabel”, “aranguren”, “maciel” o incluso la congregación religiosa Legionarios de Cristo.

En cuanto al impacto mediático, la mayoría de los medios de comunicación, más allá de los directamente implicados, apenas se han sumado al ruido generado, lo que también ha contribuido a un descenso más rápido de la conversación: a menor impacto mediático, menor desarrollo de la noticia, a pesar de tratarse de la filtración de datos sensibles y de dudosa moralidad de mayor envergadura de la historia.

Respecto al espectro de este ejercicio, desde SocialBrains se matiza que “la mayoría del ruido proviene de Twitter, no porque nosotros pensemos que es donde está lo más importante de la conversación online, sino porque las limitaciones que establecen plataformas tan importantes como Facebook o LinkedIn impiden rastrear en esos lugares otras menciones, incluso cuando se trata de menciones en público”. Unas limitaciones que en todo caso no invalidan el ejercicio, ya que “Twitter tiene la capacidad de amalgamar toda la conversación online, ya que aquellas publicaciones en otras redes que merecen ser reseñadas acaban, antes o después, en manos de los usuarios de la red de microblogging”.

La consultora especializada en gestión de la reputación online SocialBrains y la startup Oraquo colaboran desde hace años en la elaboración de este tipo de estudios, además de las tareas de inteligencia social avanzada que realizan para múltiples clientes.


Fuente original: Comunicae.es.

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